Recuperación y convergencia

Rogelio Velasco Pérez
Consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades

 

EL ejercicio 2021 está dando buena muestra del inicio de la recuperación de la mayor crisis económica global experimentada en tiempos de paz, consecuencia de la pandemia.

Nos encontramos ante un proceso de recuperación muy heterogéneo, según las distintas regiones del mundo, y fuertemente condicionado, no solo por el grado de inmunización de la población, sino también por factores como el encarecimiento de las fuentes energéticas y productos intermedios. Se trata, en todo caso, de un crecimiento apoyado en políticas fiscales expansivas y un entorno financiero acomodaticio.

En este contexto, el PIB andaluz presenta como balance del primer semestre de 2021 un crecimiento interanual del 6,1%, por encima del registrado por la economía española (5,6%) y europea (5,8%), un resultado diferencial favorable, que nos permite volver a recuperar el avance en convergencia que iniciamos en 2019 y que se vio interrumpido un año después.

En Andalucía, el balance positivo de la economía andaluza en los seis primeros meses de 2021 viene sustentado por la contribución de la demanda interna, que ha sido de 8,4 puntos, debido en gran medida al destacado aumento del consumo, que ha crecido un 8,9% interanual, favorecido por la recuperación del empleo, el levantamiento de las restricciones y el ahorro acumulado durante los trimestres previos.

Así, todos los sectores productivos han presentado tasas de crecimiento positivas en el primer semestre, a diferencia de lo ocurrido en España, donde el primario y la construcción han seguido mostrando caídas, siendo la industria el ámbito con mayor avance en nuestra comunidad, creciendo un 7,7% interanual en la primera mitad del año. El proceso de recuperación de la actividad y la demanda está teniendo su reflejo además en el mercado laboral: en el primer semestre la población ocupada en Andalucía aumentó un 3,2% interanual, volviendo a los niveles prepandemia y duplicando al observado en el conjunto de las comunidades autónomas (1,5%).

Si atendemos al contexto internacional, estos resultados se producen en un entorno nominal caracterizado en los últimos meses por repuntes inflacionistas, vinculados, entre otros aspectos, a la recuperación de la demanda a nivel mundial, que está provocando desajustes entre la oferta y la demanda de las materias primas, principalmente energéticas. Este comportamiento del precio de una materia prima de notable relevancia en la actividad económica, unido al aumento del precio de la electricidad en España, en récords históricos, se está trasladando a los precios de consumo.

No obstante, a la vista de la evolución observada en estos meses, y dicho con todas las reservas, cabe esperar que la economía andaluza se mantenga en la senda de crecimiento y recuperación en la segunda mitad del año. En este sentido, en la Junta contemplamos un crecimiento real del PIB andaluz en 2021 de entre el 6,5% y el 7%, sobre todo teniendo en cuenta los logros alcanzados en el control de la pandemia gracias a la vacunación.

Ello se reflejaría en el mercado de trabajo, con un incremento de la población ocupada en una horquilla de entre el 3% y el 3,5%, lo que supone la generación de entre 90.000 a 100.000 empleos (3,4% es la previsión del escenario que se va a mandar para petición de aval a la AIReF).

Para el próximo ejercicio 2022, aun con dosis de incertidumbre, lo que parece claro y unánime es que será un segundo año con un elevado ritmo de crecimiento para la economía mundial y, principalmente, para el conjunto de los países industrializados, siendo previsible que se restablezcan los niveles de actividad previos a la crisis.

En este contexto, se espera que el crecimiento de la economía andaluza venga acompañado de unas condiciones de financiación caracterizadas por un mantenimiento de los tipos de interés en niveles muy reducidos, tanto a corto como a largo plazo, así como una ligera depreciación del tipo de cambio del euro frente al dólar.

También en 2022, el incremento económico de Andalucía podría situarse por encima del esperado para la economía española, situación que refleja un avance de en torno al 6,3%, y por encima del estimado por el FMI para la Zona Euro (4,3%), lo que nos permitiría, de ese modo, seguir convergiendo.

De cumplirse las previsiones, el crecimiento de 2022 unido al de 2021 permitiría recuperar el nivel de actividad previo a la crisis, en línea con el comportamiento que pronostican los diferentes organismos para las economías española y europea. Ai

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