Hablamos con Irene Giménez

Irene Giménez

Directora de Desarrollo de Negocio de Savills en Sevilla


Comenzó su andadura en el sector inmobiliario hace más de veinticinco años y, desde entonces, Irene Giménez no ha dejado de sumar kilómetros y proyectos. De comercializar el Factory de Dos Hermanas a la dirección nacional de Leasing de Centros Comerciales y desde 2021, a liderar la oficina de Savills en Sevilla como directora de Desarrollo de Negocio. Hablamos con ella sobre el momento de transformación que vive su ciudad.

¿Cómo y cuándo aterrizó en la consultoría inmobiliaria?

Llevo más de 25 años en el sector. Empecé en 1998-99 en el Centro Comercial Los Arcos. Después hubo un proceso de absorción por parte de Jones Lang LaSalle (actualmente JLL) y estuve un año llevando la comercialización del Factory de Dos Hermanas. En noviembre de 2000, el equipo comercial de Knight Frank me ofreció incorporarme a su área de centros comerciales. Era muy joven y los grandes proyectos de Sevilla ya estaban adjudicados a perfiles más veteranos, así que tuve que asumir que, si quería crecer, debía salir de Sevilla. Viví en Benalmádena y, más tarde, tras una baja en la central, me trasladé a Madrid. Ese fue un punto de inflexión: colaboré en la comercialización del proyecto Palacio de Hielo con un propietario muy exigente y con los mejores profesionales de cada área. Aprendí muchísimo en el ámbito jurídico, patrimonial, comercial…

Después surgió otro proyecto en Alicante y me trasladé a Elda-Petrer, a pie de obra, mientras se desarrollaba un centro comercial. Ahí crecí profesional y personalmente. Al volver, hubo cambios de dirección, la directora comercial fue nombrada socia y me ofrecieron sustituirla, lo que implicaba mudarme definitivamente a Madrid. Soy muy sevillana y rechacé la oferta, pero me propusieron un modelo híbrido gracias al AVE. Desde 2005 hasta 2021 dirigí el área nacional de Leasing de Centros Comerciales, con equipos en Valencia, Madrid y Sevilla.

Y en 2021 llegó la oportunidad en Savills

En 2021 Savills adquirió la línea de centros comerciales de Knight Frank, En una firme apuesta por el sector retail y también por la ciudad de Sevilla. Savills me propuso dirigir esa oficina y con 46 años tuve que reinventarme: de trabajar solo con centros comerciales tuve que empezar a desarrollar nuevas líneas de negocio como son el residencial, industrial, logístico, hotelero, suelo y retail calle.

A lo largo de mi trayectoria he participado en el desarrollo y crecimiento de centros comerciales que hoy son un éxito: Aire Sur, Área Sur, Torrecárdenas, Metromar, Torre Sevilla, Plenilunio, Palacio de Hielo… Ahora, con Savills, el cambio ha sido radical, pero representa para mí una oportunidad única para conocer, potenciar y posicionar a mi ciudad desde mi nueva responsabilidad.

¿Cómo ve la evolución reciente de Sevilla?

Ahora la veo evolucionando de verdad, la ciudad se encuentra inmersa en una transformación profunda. Sevilla estuvo en desventaja respecto a otras ciudades por falta de continuidad política; Málaga por ejemplo sí la ha tenido y eso marca la diferencia. Aun así, en residencial, por ejemplo, Sevilla ha hecho los deberes: ha desbloqueado suelo y no tiene tanta tensión de precios como Málaga, Madrid o Barcelona. Ahora, además, hay un gobierno ejecutivo y muy operativo, que está ordenando y sacando partido al potencial de la ciudad.

Esta etapa me toca vivirla desde Savills, lo cual me ilusiona mucho. Como buena sevillana me gusta mi ciudad. Y todo lo que sea bueno para potenciar su capitalidad me enorgullece. Sevilla ha tenido etapas en las que se ha frenado su desarrollo, pero eso está cambiando.

Para ello, tienen aún que acometerse muchos desafíos…

Por supuesto. El aeropuerto se ampliará, llegarán más vuelos directos, ya estamos viendo un desembarco de hoteles de lujo -Four Seasons, Ritz-Carlton, etc.-, que no tiene comparación con ninguna ciudad andaluza; con turismo de mayor calidad, desbloqueo de suelos e inversión en infraestructuras. Mi previsión es que la ciudad cogerá mucha velocidad. Sevilla tiene tres claves: conexiones, población y tamaño. Y además un casco histórico único, industria, agro, turismo… Y a nivel regional, Andalucía ya no necesita explicación ante inversores internacionales: quieren venir porque saben que dará resultados.

¿En qué segmentos se nota más el crecimiento?

Claramente en residencial y hoteles. El turismo sigue creciendo y eso impulsa el hotelero. En residencial, aunque se están desbloqueando suelos, sigue habiendo más demanda que oferta. Debemos seguir construyendo vivienda, especialmente asequible.

¿Es posible hacer vivienda asequible?

Esto es un tren que ya está en marcha, ahora las administraciones sí están ayudando. La prensa anuncia subidas de precios para los próximos tres años y es lógico: aunque ahora se desbloquee suelo, no veremos efectos inmediatos a corto plazo. La nueva Ley de Vivienda puede aliviar la situación, pero queda camino por recorrer. Un dato demoledor: uno de cada cuatro andaluces no puede acceder a una vivienda.

Por otro lado, respecto a la vivienda turística, soy partidaria de su ordenación, todo con equilibrio y manteniendo una convivencia coordinada entre ambos sectores. La ciudad recibió el año pasado alrededor de cuatro millones de turistas, a los que hay que ofrecer alojamiento.

En alquiler también existen oportunidades: jóvenes, estudiantes, nómadas digitales… Por eso están surgiendo alternativas como el coliving, flex living…, que además pueden desarrollarse en suelo terciario. Fondos internacionales quieren invertir en Sevilla en estos formatos, pero el promotor local aún es reticente. Otra pieza clave es cuidar al pequeño propietario: protegerlo y darle seguridad para que saque al mercado sus viviendas vacías.

¿Y el resto de segmentos?

Oficinas e industrial/logístico tienen menos crecimiento. En oficinas, segmento en el que Sevilla tiene un stock de más de un millón de metros cuadrados, sigue habiendo demanda de empresas nacionales e internacionales, pero muchos edificios ya no cumplen con las exigencias en cuanto a la sostenibilidad, eficiencia energética…. Por lo que habrá que trabajar en actualizar y desarrollar nuevos proyectos para esta demanda.

En logística, los polígonos tradicionales -ZAL, Negrilla, Pisa, Carretera Amarilla…- están consolidados. La oportunidad está en el reposicionamiento: naves antiguas que pueden reformarse. Las grandes compañías construyen sus propios centros logísticos, por eso no prevemos subidas de precios comparables al residencial ni grandes desarrollos. El parque existente actualmente ya ronda el millón y medio de metros cuadrados.

¿Cómo está el nivel de profesionalización del sector?

Altísimo. Los equipos son más ejecutivos y el cliente exige mucho más: CRM, sistemas informáticos potentes, informes muy detallados. La competencia también es muy profesional.

¿Dónde está la diferencia entonces?

En las personas y en el servicio. Lo que marca la diferencia es que el cliente siempre tenga accesibilidad a su interlocutor. Los contactos, la confianza, la trayectoria… eso no se inventa. Si además vas acompañado por una marca sólida como Savills, mucho mejor.

Los equipos jóvenes vienen muy preparados: carreras, másteres, idiomas, ambición. Me encanta rodearme de gente que sabe más que yo; yo aporto experiencia y contactos. Y una clave para hacer equipo: dirigir con generosidad es fundamental; si no, la cosa no funciona. La rotación continua mata a los equipos y la confianza del cliente. Por eso es clave reconocer el trabajo y crear compromiso.

Incluso hacemos actividades de voluntariado para conocernos mejor. Hace poco fuimos todo el equipo -15 personas frente a los dos o tres de los inicios- a plantar árboles en el Charco de la Pava, y fue revelador ver qué rol asumía cada uno.

Para concluir, ¿cómo resumiría su experiencia en Savills?

La realidad es que pensaba que me jubilaría trabajando en centros comerciales. Pero tras la integración del equipo en Savills, me surgió la oportunidad de cambiar de funciones. Hoy sé que fue un acierto: liderar la oficina de Sevilla me ha dado amplitud, visión y orgullo.

He tenido la suerte de contar con un director, José Félix Pérez-Peña, que me apoya, me guía y confía en mí. Estamos aprendiendo muchísimo el uno del otro y hemos hecho un tándem muy sólido basado en la generosidad y la confianza. Y esa es otra de las claves del éxito.

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