El sector del coworking ve en la colaboración con los propietarios inmobiliarios una oportunidad para seguir creciendo
La colaboración entre propietarios inmobiliarios y operadores especializados en espacios de trabajo flexibles se perfila como una de las principales oportunidades de crecimiento para el sector del coworking en España. Esta es una de las conclusiones del Coworking Summit 2026, organizado por la Asociación Española de Coworking (ACW), en el que representantes del sector inmobiliario han analizado cómo evolucionan las necesidades de las empresas y los modelos de gestión de oficinas.
La asociación considera que la madurez alcanzada por los operadores favorece nuevas fórmulas de colaboración con los propietarios de edificios. Mediante estos acuerdos, los propietarios aportan los inmuebles y los operadores se encargan de su gestión, incorporando servicios y soluciones adaptadas a las necesidades de las empresas. Para ACW, este modelo puede contribuir a ampliar y diversificar la oferta de oficinas flexibles y facilitar su integración con los espacios de trabajo tradicionales.
“La flexibilidad es clave en nuestras soluciones. A ella sumamos servicios y gestión profesional: nos responsabilizamos de la experiencia completa del cliente para que las empresas puedan concentrarse en su actividad”, afirma Eduardo Salsamendi, presidente de ACW.
En este sentido, la asociación defiende que el crecimiento del sector no debe medirse únicamente por la apertura de nuevos espacios o el aumento de la facturación, sino también por la calidad de los servicios, la experiencia de los usuarios y la solidez económica de los negocios.
La evolución de la relación entre propietarios y operadores ha sido uno de los asuntos abordados durante el encuentro. Salvador Aguilar, Head of Flexible Office Solutions de CBRE España, ha analizado cómo las empresas buscan adaptar sus necesidades de espacio sin asumir grandes inversiones iniciales. La combinación de oficinas tradicionales y flexibles en un mismo edificio, junto con una gestión especializada, ofrece nuevas posibilidades para responder a esta demanda.
Por su parte, Albert Alcober, COO de Colonial SFL y CEO de Utopicus, ha destacado el valor de combinar inmuebles de calidad con servicios flexibles que permitan a las empresas adaptar sus oficinas al tamaño de sus equipos y a los cambios en su actividad, sin renunciar a una buena ubicación ni a la personalización de los espacios.
Según los datos de JLL expuestos durante el Coworking Summit 2026, solo el 3 % de las grandes corporaciones utiliza espacios flexibles para más del 10 % de su cartera de oficinas. Este dato pone de manifiesto el margen de crecimiento que todavía tiene el sector entre las grandes empresas.
Laura Caballero, Head of Research & Strategy, yTeresa Císcar, Head of Flex Office Advisory, ambas de JLL, , han puesto el foco en la necesidad de conocer mejor las prioridades de las empresas a la hora de contratar espacios de trabajo. La ubicación, la flexibilidad, el precio, la personalización y los servicios son algunos de los factores que condicionan sus decisiones. En este contexto, mejorar el conocimiento de las soluciones disponibles y comunicar su valor puede contribuir a que más compañías incorporen oficinas flexibles a sus estrategias inmobiliarias.
La adaptación de los edificios a las nuevas formas de trabajar también ha ocupado un lugar destacado en el encuentro. Anna Gener, CEO de Savills Barcelona, ha relacionado la evolución de las oficinas con la captación y retención del talento. El trabajo híbrido y las nuevas expectativas de los empleados están impulsando la demanda de espacios que favorezcan la colaboración, el bienestar y la conectividad, además de incorporar criterios de sostenibilidad y flexibilidad.
Por último, José María Álvarez, presidente de la Asociación Española de Oficinas, ha defendido la necesidad de avanzar hacia criterios comunes que permitan evaluar y comparar los espacios de trabajo. Estos criterios deberían contemplar tanto las características de los edificios como la calidad de los servicios y la experiencia de los usuarios, con el objetivo de aportar mayor transparencia al mercado.
Las conclusiones del Coworking Summit 2026 apuntan así a una nueva etapa para el sector, en la que la colaboración con los propietarios inmobiliarios, la especialización de los operadores y la capacidad de ofrecer servicios adaptados a las empresas serán fundamentales para consolidar su crecimiento.
