La vida son etapas

Íñigo Galán Cáceres
La vida son etapas: nacer, crecer, desarrollarse y morir. Sin embargo, estas etapas están pensadas para las personas pero no para las empresas, al menos, para todas las empresas.
Han transcurrido casi 27 años desde aquel lejano septiembre de 1999. Hablamos del siglo pasado, de cuando aún pagábamos y cobrábamos en pesetas y no en euros. Muchos de los que leéis estas líneas no teníais relación con el sector inmobiliario.
En aquella época, el sector inmobiliario se parecía poco a lo que hoy conocemos. Claro que había promotores, constructores, entidades financieras, intermediarios, consultores (pocos), arquitectos… Pero no existía una publicación especializada que diese voz al sector inmobiliario, que permitiera expresar con libertad lo que los actores sentían, querían o padecían.
Y fueron Rosa Hafner, Manuel Gandarias y Juan Hochberg quienes apostaron por un proyecto novedoso, diferente, rompedor, con el objetivo de ser el altavoz del sector, dotar de más transparencia a una profesión tradicionalmente opaca y convertirse en una referencia para todos aquellos que, de una u otra forma, participan en el apasionante mundo inmobiliario.
Bajo el liderazgo y el entusiasmo de Rosa y la dirección de Juan, la revista Andalucía Inmobiliaria empieza a posicionarse y a hacerse un hueco en el panorama inmobiliario andaluz. Entrevistas, seminarios, jornadas profesionales en todas las provincias de Andalucía… el crecimiento es imparable. La revista tiene suscriptores, se vende en kioscos, está presente en la gran mayoría de las empresas del sector.
Y llega 2008, la crisis inmobiliaria y financiera más brutal que hemos conocido. Y la revista, a pesar de todo, continúa adelante. Menos números, menos eventos y menos ingresos pero siempre siendo el altavoz del sector y la mejor plataforma para dar a conocer proyectos. Juan cae enfermo y a Rosa le cuesta cada día más afrontar en solitario lo que conlleva una publicación de este tipo.
Llega 2013. Y fallece Juan Hochberg, gran profesional y director de la publicación. Y cuando lo fácil parece cerrar y a otra cosa, Rosa se reinventa y, junto a Luis Miguel Martín Rubio y quien escribe esta editorial, crea un Consejo Asesor. El mejor Consejo Asesor que puede existir, con los mejores profesionales del sector de Andalucía y de Madrid y fieles seguidores de Rosa y la revista. Se crean los Premios Andalucía Inmobiliaria y, poco a poco, se aumenta el número de publicaciones, aumentan los eventos y se relanza significativamente el alcance de la revista. La importancia y relevancia de este Consejo Asesor ha sido vital para apoyar a Rosa y a su equipo. Ella es quien manda, quien decide y quien nos da órdenes pero siempre escucha y agradece.
Los años van pasando, los Premios son un éxito año tras año, las Jornadas de Turismo Residencial en Villa Padierna (gracias a Ricardo Arranz) se convierten en una referencia en el sector y Rosa sigue incansable en su lucha por conseguir que Andalucía Inmobiliaria sea la voz del sector inmobiliario.
Y, como todo en la vida, llega un momento en que toca renovarse o morir. Hay que hacer una nueva web, estar presente en RRSS, digitalizar la publicación, vender más publicidad, estar presente en más Jornadas o Foros… Y la energía y vitalidad de Rosa ya no son las mismas después de tantos años.
Y Rosa decide que 27 años de sacrificios, alegrías y duro trabajo no deben caer en el olvido. Son tantos y tantos los profesionales del sector que se identifican con la filosofía de la revista, que la apoyan, que demuestran su compromiso y que quieren que la revista siga siendo el altavoz del sector, que bajo ningún concepto esto puede perderse.
Hace pocos meses que la marca de la revista ha sido adquirida por una de las empresas en las que participa la Cámara de Comercio de Sevilla. La Cámara ha sido quien ha mostrado más interés por continuar la labor de Rosa y su equipo y apuesta por continuar y mejorar los contenidos y asegurar los medios que permitan la expansión necesaria. Rosa continúa en el proyecto, al igual que el Consejo Asesor.
Se abre una nueva etapa, una etapa que ojalá sea brillante y que permita que el legado construido durante casi 27 años perdure y siga siendo reconocido.
Gracias por tanto Rosa y gracias a la Cámara de Comercio de Sevilla por continuar la labor de Rosa.
