Las inversiones, en caída libre

Desde que comenzara la crisis, las inversiones en obra pública de todas las administraciones han caído más de un 80%. Hasta 300.000 empleos destruidos y 30.000 empresas cerradas son la consecuencia más directa de este desplome, que deja a los sectores de la ingeniería civil y la construcción en una situación desesperada. Desde Ceacop, el Círculo de Empresas Andaluzas de Construcción, Consultoría y Obra Pública, se valoran estos datos como “los peores de toda la serie histórica, después de tres años de drásticos recortes” por parte del Gobierno Central, Junta de Andalucía, ayuntamientos, diputaciones y universidades. Y todo ello sin olvidar una deuda pública con las empresas, especialmente desde la Junta de Andalucía, que diferentes fuentes cifran entre los 365 y los 500 millones de euros, unos números que serán culpables de la destrucción de otros muchos puestos de trabajo si no se procede a su pago en el corto plazo. 

Imagen de una infraestructura viaria
Imagen de una infraestructura viaria

Una de las herramientas fundamentales para conocer el alcance de la sequía de inversiones públicas lo constituye el Informe anual de inversiones en obra pública en Andalucía en 2012, que ha editado recientemente Ceacop y que se analizará en profundidad en las siguientes páginas. Valgan como adelanto de dicha información los 890,1 millones de euros que suman el conjunto de lo adjudicado entre todas las administraciones el pasado año, apenas un 20% de lo adjudicado en 2009.
Y las previsiones para 2013 no son mejores. Hasta comienzos de junio, esta organización empresarial estimaba las adjudicaciones en menos de 40 millones, en su mayoría correspondientes al Plan de Oportunidades Laborales (OLA), para la construcción y rehabilitación de centros educativos. La única esperanza es que algunas de las obras ya adjudicadas, que están paradas y reprogramadas, se reactiven más pronto que tarde; que se continúe avanzando con lo que queda del Plan OLA, y que se reactiven algunas obras de depuración de aguas con cargo al canon que se implantó en el año 2011.
Para reflexionar acerca de estas y otras cuestiones, Andalucía Inmobiliaria ha estimado también oportuno entrevistar para sus lectores al presidente del Círculo, Francisco Fernández Olmo, cuyas palabras se ofrecen también en las próximas páginas.
Cifras similares se barajan desde cualesquiera otras organizaciones relacionadas con la construcción, claramente indicativas del drama que esta atraviesa. Un reciente informe elaborado por la Secretaría de Planificación Territorial e Infraestructuras de Comisiones Obreras de Andalucía habla de tres años “devastadores sin inversión, obras abandonadas y paralizadas y 250.000 empleos perdidos”, al tiempo que denuncia que varios de los grandes proyectos contemplados “en el Programa Operativo FEDER, en el PISTA y en el Plan de Obra Pública del Gobierno de España duerman en las carpetas de pendientes o inacabados del Ministerio y en los pupitres técnicos de la Junta”.
Igualmente desalentadores son los datos ofrecidos por la Agrupación de Fabricantes de Cemento de Andalucía (AFCA), que a día de hoy no dan lugar a la esperanza. Sin ir más lejos, en mayo de 2013 el consumo de cemento ha caído en Andalucía un 14% respecto al mismo mes del año anterior, situándose en 183.672 toneladas. Asimismo, el acumulado en los cinco primeros meses del año es aún peor, dado que refleja que el consumo ha descendido un 22%, lo que representa 216.000 toneladas menos que en el mismo periodo de 2012.
En datos anuales, 2012 se cerró con un consumo de cemento de 2,1 millones de toneladas, un 41,6% menos que en 2011, lo que representa, según la Agrupación de Fabricantes de Cemento de Andalucía (AFCA), la mayor caída porcentual de la historia, con la única excepción de la que se registró el año del inicio de la Guerra Civil, 1936. Esta bajada, además, fue aún mayor que la experimentada por el conjunto de la nación, que alcanzó un 34%, un indicativo claro que el sector de la construcción en Andalucía sufre una crisis aún peor si cabe que la del resto de España. La patronal ha precisado que para remontarse a un consumo de cemento similar al de 2012 hay que remontarse a comienzos de la década de 1960, es decir, a los datos de hace medio siglo.
Por su parte, según las últimas estimaciones hechas por Analistas Económicos de Andalucía, el Producto Interior Bruto en Andalucía caerá un 1,6% al término de 2013 debido, principalmente, a que la construcción seguirá reducida a su mínima expresión.

La construcción, un sector vital

Se insiste permanentemente desde el sector de la ingeniería y la construcción en la importancia de la actividad que desarrollan sus empresas dedicadas a obra pública desde dos vertientes principales: la alta tasa de generación de empleo que representa –“de cada 600.000 euros invertidos se generan diez empleos directos y seis indirectos”, según se apunta desde la Mesa de la Construcción de Andalucía-, y la elevada tasa de recuperación fiscal vía impuestos.
Sin embargo, por más que las organizaciones empresariales y otros agentes sociales lo repitan de manera incesante, ningún indicio hace presagiar algún cambio de posicionamiento por parte de la Administración en lo tocante a inversiones en Andalucía. Y ante esta falta de inversiones, una de las fórmulas que parecían tener algún futuro en la ejecución de infraestructuras, la Colaboración Público-Privada, tampoco parece estar funcionando en modo alguno. De las tres obras desarrolladas por esta fórmula, “una de ellas está pendiente de apertura de plicas y las otras dos adjudicadas, pero paradas”, aseguraba hace escasos días al respecto Emilio Corbacho, secretario general de la Mesa. Parece que, se mire hacia donde se mire, encontrar atisbos de brotes verdes se antoja aún complicado. Al menos en la actividad constructora.

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