“Creemos que aquellas empresas que de verdad apuesten por incluir a mujeres con talento en sus puestos clave van a tener una gran ventaja competitiva”

Carmen Panadero

Presidenta de Wires (Women in Real Estate Spain)

 

Carmen Panadero cuenta con más de 17 años en el sector inmobiliario. Socia fundadora de WIRES, desde febrero de 2019 ejerce como presidenta de la asociación. También es miembro del Comité Asesor y Responsable de Relaciones Institucionales de ULI Spain (Urban Land Institute).

A nivel ejecutivo, dirige desde 2018 el Departamento de Desarrollo de Negocio de una promotora inmobiliaria y es la directora académica del Master in Real Estate Development en IE University.

Con anterioridad, ejerció como directora de Client Care & Business Development en la multinacional CBRE, y previamente de directora de Expansión en Estudio Lamela.

Arquitecto Superior por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 2002, profesional acreditado RICS desde 2015, y con diversos programas superiores: en IESE y Escuela de Consejeros un Programa Superior de Formación de Consejeros, en el IE con un Programa Superior de Dirección y Gestión Estratégica de Proyectos, Corporate Finance y Marketing Digital, y en ESADE con un programa de Gestión de Equipos de Alto Rendimiento.

 Recibió el Premio IE Woman of the Month en mayo de 2015, y obtuvo una beca en 2011 por la Fundación Rafael del Pino (Grupo Ferrovial) para el Programa Mujer y Liderazgo, en la Escuela Internacional de Negocios Aliter.

Posee experiencia docente en la Universidad Politécnica de Madrid, en el MDI y en programas Master del IE Business School.

Como expertas en el sector, ¿cuáles son para Wires los principales desafíos que afronta el mismo en el corto y medio plazo?¿Qué escenarios prevé para el sector inmobiliario en 2020?

Estamos inmersos en una situación de incertidumbre, que planteará grandes retos y desafíos por delante. Ya que el inmobiliario es un sector de creación de valor a largo plazo, y es en sí mismo un valor refugio, a pesar de la incertidumbre ante una situación política y económica tan incierta, seguirá activo y actuando de valor refugio.

Por otro lado, a corto, la preocupación por la economía y los efectos de esta pandemia imposibles de prever, traerán sin duda consecuencias inmediatas de pérdida de confianza, y ante esta circunstancia obviamente las decisiones de inversión se verán afectadas. No hay que relajarse.

Más allá de lo anterior, los tres desafíos más importantes a los que considero que se enfrenta la actividad inmobiliaria, los cuales debemos estudiar detenidamente para saber hacer frente a ellos, son:

  1. Crecimiento de las ciudades y lo que el sector inmobiliario representa como responsable de las mismas, y cómo va a afectar la reciente e inesperada crisis del coronavirus a esta tendencia de agregación de población en ciudades.
  2. Sostenibilidad global. Hablar no solo de sostenibilidad energética, sino también social y económica, que hagan posible la resiliencia del sector y sus inmuebles.
  3. Evolución de los modelos de uso, unido a la irrupción de la tecnología, y cómo todo esto afecta a las nuevas formas de vivir, trabajar, compartir, etc., todo lo cual cambia el panorama inmobiliario por completo.

 

¿Hacia dónde camina el perfil del profesional inmobiliario (especialización, conocimiento del mercado, formación académica…)?

Especialización y profesionalización sin duda. Creo que tras unos años muy duros, de ajustes de todo tipo, la lección que hemos aprendido es la de la profesionalización. Estoy convencida de que nuestro sector es actualmente un ámbito profesional, mucho más transparente y  competitivo que hace unos años.

Dos de los grandes drivers de este cambio han sido:

– Una mayor orientación al cliente por parte del sector, que ha traído a primera página las necesidades y demandas del mismo; la experiencia del cliente se ha convertido en un dogma y eso requiere un trato especializado y profesional que es imposible de improvisar.

– Una compresión de yields en estos últimos años -a raíz del exceso de liquidez y escasez de producto- nos ha llevado a la senda de la profesionalización a los distintos agentes intervinientes, ha puesto en valor la especialización y el conocimiento del mercado, y ha convertido en clave del éxito una gestión especializada de los activos -que suele proporcionar mayores índices de rentabilidad neta-.

Todo esto también ha implicado una mayor oferta de formación especializada en todos los ámbitos del inmobiliario, adaptada a los nuevos modelos de negocio y a las nuevas tecnologías, que hace que los profesionales del sector estén hoy a la vanguardia de las tendencias.

 

Proyectándonos en un futuro esperemos que no muy lejano, de vuelta a la normalización de la actividad, qué tendencias cree que van a marcar el sector -profundamente transformado en la última década- en los próximos tiempos (senior housing, build to rent, coworking, rehabilitación, residencias de ancianos y estudiantes…).

La respuesta para mí está, sin duda, en los anteriormente llamados ‘usos alternativos’, que se han convertido en los favoritos del mercado. Este grupo de “elegidos” lo podemos dividir en tres: (i) la vivienda como servicio (ii) la hibridación de usos y la aparición de nuevos modelos y (iii) el envejecimiento de la población.

En cuanto a la vivienda como servicio, las principales ciudades de España, esto es, Madrid,  Barcelona, Málaga o Valencia,  donde los indicadores demográficos siguen demostrando una atracción constante de población, la vivienda pasa a ser un bien muy preciado. Este aumento demográfico atrae talento, empresas y actividad económica, y lleva aparejado un interés inversor. Para poder captar ese talento, necesitamos producir viviendas y hospedajes que den cabida a toda esa población atraída a las ciudades. Esto trae consigo un gran interés en los proyectos build to rent, en las residencias de jóvenes, en business apartments…, porque sin ellos no hay sitio para capturar de manera estable esa nueva población.

En relación con la hibridación de usos y los edificios de uso mixto hay que señalar que los edificios que sepan resolver varios usos en uno, o los usos que han sabido adaptarse para resolver varias necesidades a la vez, tienen  mucho futuro por delante y muchas ventajas. Estos nuevos modelos ahorran recursos y son más eficientes y sostenibles, ya que reducen desplazamientos de usuarios; provocan una activación mucho más elevada a cota de calle más horas al día, lo que crea ciudades más seguras y viables; revierten positivamente en una mayor viabilidad económica de nuestros inmuebles, ya que la tasa de esfuerzo por actividad económica baja; y por último, incrementan la vida útil del edificio a largo plazo, ya que aportan mayor flexibilidad a las necesidades cambiantes de sus futuros ocupantes. Estos nuevos modelos son coworkings, colivings, hoteles mixtos con residencias, etc.

Y respecto a la vivienda para público sénior, entendemos como tal no solo residencias de ancianos (medicalizadas), sino todo tipo de viviendas para mayores con servicios para un público cada vez más amplio. Ya ha aparecido un nuevo término que llegará a nuestras conversaciones en breve: los yolds -young+olds-, que abarcan población entre los 50-55 años a los 70, que se encuentran perfectamente y con necesidades distintas a las familias o a los ancianos, las cuales no siempre son resueltas en los modelos actuales. Esto, sumado al preocupante envejecimiento de la población -España es el país con un índice de longevidad más alto y una tasa de natalidad más baja de la UE-, crea una peligrosa combinación y a la vez un mercado con fundamentales muy asentadas que lo hacen un sector con grandes oportunidades de inversión.

 

Tras más de cinco años de trayectoria, WIRES se ha consolidado como una organización con una presencia y un peso cada vez más notable. ¿Qué claves han sostenido su crecimiento?

Las bases de nuestro crecimiento han sido unos principios sólidos de que la mujer necesitaba más visibilidad en ambientes expertos, facilitar el acceso a puestos de decisión,  posicionar expertas en el sector y la no confrontación con el género masculino. Nuestro lema es “juntos sumamos más”, no creemos que haya que enfrentarse.

Y lo que ha hecho todo esto posible es el constante trabajo en equipo de la junta directiva, además de la gran generosidad demostrada por nuestras socias.

La asociación Wires nació hace cinco años gracias al esfuerzo de ocho socias fundadoras entre las que me incluyo, que queríamos dar visibilidad a las mujeres líderes del sector por su expertise, ayundándolas a construir una red de confianza a través de una mejora del networking, y una gran acción divulgativa a través de mesas redondas con grandes expertos del sector donde siempre hay representación diversa.

También cabe destacar que el hecho de que para entrar haya que tener una “posición directiva”, creemos que favorece el crecimiento de las mujeres por varias razones: favorece la promoción y el plan de carrera de las mujeres, porque van a luchar por llegar, y porque sus empresas van a darse cuenta de la importancia de que alcancen las posiciones principales.

Creemos que WIRES puede ser ‘agente de cambio’ de esas promociones internas en las empresas, gracias a la visibilidad que dan estos foros a las socias. Se puede hacer más palanca desde arriba para ayudar a subir a otras mujeres.

 

¿Cómo definiría el papel que juega a día de hoy?

A día de hoy, WIRES se ha convertido sin duda en un grupo de referencia para todo el sector. Por ejemplo, el año pasado nuestra asociación fue premiada por ASPRIMA-SIMA 2019 en la categoría “Mejorando la imagen del sector inmobiliario”. A día de hoy, hemos ampliado nuestros servicios con nuevas iniciativas como el acceso a formación gratis o con descuentos en casi todas las escuelas de negocio, un área de mentoring en el que ayudamos a crecer a 15-20 mentees cada año, un capítulo de Responsabilidad Social Corporativa para ayudar a asociaciones que reviertan su beneficio social en mujeres o niñas, y otras muchas cosas.

Creemos que aquellas empresas que de verdad apuesten por incluir a mujeres con talento en sus puestos clave van a tener una gran ventaja competitiva.

 

¿Con cuántas asociadas cuentan, con qué perfiles y qué segmentos de actividad representan?

A día de hoy, somos más de 300 socias, abarcamos en 360º el sector inmobiliario con dos requisitos de entrada: más de cinco años de experiencia inmobiliaria y puesto de dirección. Representamos consultoría, abogacía, construcción, tasación, gestión, arquitectura, ingeniería, finanzas, etc. Todas en activo y ejerciendo, y con una gran red creada de apoyo entre nosotras.

 

¿Cuál es el calendario de acciones divulgativas, jornadas profesionales o encuentros previstos para este año?

Para estar al día de los eventos que hacemos en Madrid o Barcelona hay que seguir nuestras redes sociales, ya sea Linkedin o Twitter, porque las fechas se cierran con los ponentes, la disponibilidad de las salas tiene lógicamente un límite (solemos reunir más de 300 personas en los eventos abiertos), y no están cerrados con más de 1-2 meses de antelación.

En cuanto a temática tocamos todo, ciclo, financiación, sostenibilidad, movilidad, hoteles, arquitectura, fiscalidad…, y están por llegar muchos más que iremos desvelando a medida que estén cerrados.

Es importante comentar que este éxito se debe no solo al esfuerzo de la Junta Directiva, sino de todas las socias que apoyan con ideas y grupos de trabajo. Gracias a eso no paramos de hacer acciones enfocadas y de generar nuevos debates y mesas interesantísimas.

 

¿Y en materia de formación, qué servicio ofrecen o tienen previsto ofrecer a las asociadas?

La formación nos la tomamos muy en serio porque sabemos que es el camino para desarrollar una carrera sólida. Es imprescindible y un valor diferencial importante.

Por eso, en WIRES fomentamos al máximo la formación de nuestras socias, tanto con programas internos impartidos por las propias asociadas, nuestros WIRES Coach, como con charlas sobre soft skills, tan importantes o más que otro tipo de herramientas. Y también trabajamos con otras asociaciones, escuelas de negocios y universidades para establecer convenios de colaboración, de forma que nuestras socias tengan condiciones ventajosas en sus programas de formación.

También creamos el programa de Mentoring con ese fin, para formar a las futuras directivas del sector.

 

¿Qué objetivos les quedan por cumplir?

Los últimos años han supuesto un cambio muy importante en la incorporación de la mujer al mercado laboral, y en todos los sectores, como en el nuestro, esto ha supuesto la participación de mujeres en la totalidad del tejido productivo.

Es verdad que no sucede lo mismo en la capa directiva, esa parte está costando más, el ascenso a los puestos de dirección se está produciendo de forma más lenta.

Por eso, nos quedan por cumplir muchos retos, orientados en gran medida a la promoción del talento WIRES:

– Crear un área de ‘jóvenes talentos’ y poder dar cabida a jóvenes que quieran llegar a puestos de dirección y mostrarles un camino a seguir.

– Crear un área de búsqueda de talento dentro de WIRES en el que ayudar a nuestras socias a ser más visibles y hacer que las encuentren cuando se busque un puesto que coincida con su perfil.

– Ampliar presencia y eventos en más ciudades españolas. Ahora mismo solo hemos hecho en Madrid y Barcelona, para este año queremos empezar a hacer eventos en Andalucía, en lugares como Sevilla o Málaga, pues creemos que son grandes polos de actividad inmobiliaria y podemos ayudar a las directivas que estén allí a unirse y crear una red más fuerte.

 

¿Cómo ve la asociación en diez años?

En diez años imagino que nos quedará todavía mucho camino por recorrer. Ahora con cinco ya somos un referente del sector inmobiliario gracias al trabajo duro de las socias y junta directiva. Si queremos seguir ahí arriba en 10 años debemos seguir creando valor en nuestro sector como lo hacemos ahora. Quizás como reto podríamos aspirar a ser un referente no solo para nuestra actividad, sino para toda la sociedad.

La responsabilidad social corporativa de WIRES es uno de los pilares esenciales de la asociación. Aquí creemos que el hecho de haber alcanzado ya un lugar representativo en el mundo inmobiliario nos obliga a orientar una parte de nuestros esfuerzos al ‘bien social’,  y ahí queremos seguir avanzando en dos áreas:

– Potenciando un programa de Mentoring, desde el que apoyamos y guiamos a mujeres jóvenes en su crecimiento profesional para llegar a alcanzar mejor sus objetivos.

– RSC en Femenino, una acción mediante la cual una vez al año WIRES donará un porcentaje de nuestras cuotas a una ONG escogida a votación por todas las socias.

Creemos que ambas iniciativas abren un antes y un después en la labor de la asociación y estamos muy orgullosas de los dos proyectos.

 

Una de las iniciativas puestas en marcha por Wires es el mencionado programa de Mentoring. ¿En qué consiste y cómo están siendo los resultados?

Está enmarcado en uno de los tres pilares de nuestro plan estratégico: RSC. Creemos que el hecho de haber alcanzado ya un lugar representativo en el sector nos obliga a orientar una parte de nuestros esfuerzos al ‘bien social’.

A este programa tienen acceso las mujeres más jóvenes que están empezando en el sector  y que quieren desarrollar una carrera profesional directiva dentro del mismo. Ellas pueden beneficiarse de tener como mentora a una socia WIRES, que a lo largo de un año la guiará en su desarrollo y trayectoria profesional.

El programa vio la luz por primera vez el año pasado y fue un éxito, por lo que este año hemos repetido con una clara intención de seguir mejorando y ayudando a las nuevas generaciones de mujeres profesionales. Ayudamos a estas mentees a creer en sí mismas y al acercarlas a la capa directiva, les ayudamos a identificar referentes y ‘modelos a seguir’, les ayudamos a diseñar un ‘plan de carrera’ apoyado en sus fortalezas y reforzamos las áreas que no tengan tan fuertes, las invitamos a las charlas de formación de WIRES y las conectamos con la red de socias, etc.

 

¿Hay asociaciones como la vuestra en otros países?

En efecto. En el extranjero vimos por ejemplo el caso de Alemania, donde había asociaciones de mujeres inmobiliarias y tenían ya unos grupos de networking que estaban funcionando.

Para los próximos años queremos reforzar nuestras relaciones entre asociaciones internacionales del sector y dar seguimiento a acciones conjuntas de manera periódica. Creemos que escenarios internacionales como MIPIM, EXPOREAL o ferias similares son grandes oportunidades, y luego solo queda mantenerlos y trabajar sobre ideas comunes.

 

¿Cómo ha sido 2019 para la asociación?

En el último año hemos crecido un 95%. Esto es así porque hemos sido capaces de captar a toda la clase directiva del sector inmobiliario. Aunque al principio podía haber cierta reticencia por tratarse de una asociación de mujeres, pronto han visto que nuestro objetivo es potenciar a la mujer por su expertise y no por su condición de mujer. No somos una asociación de género sino de expertas del sector.

 

En un plano más general, ¿le queda aún mucho camino por andar a la mujer en el sector inmobiliario actual o su visibilidad y protagonismo se ajustan en buena medida a la realidad?

El primer síntoma para cambiar algo es darse cuenta, luego medirlo y más tarde analizar los beneficios de un cambio. El sector ya es consciente de que una mayor presencia femenina en los puestos de alta dirección le aportaría gran valor, la mujer tiene un carácter más resiliente y tenaz. En una actividad como la nuestra, de valores a largo plazo, esta característica se vuelve muy importante.

Actualmente las mujeres ocupan menos de un 10% en estos puestos frente al 55% de presencia en el sector; ese último escalón hay que conquistarlo poco a poco.

Respecto a los porcentajes y datos somos muy optimistas, creemos que es cuestión de tiempo que las mujeres lleguen a ese último escalón.

 

¿Se ha quedado anticuado el cliché de que el inmobiliario es un coto masculino?

Sí, totalmente, ahora quedan muy pocas empresas inmobiliarias que no tengan alguna mujer en sus capas de dirección, quizás no en el último escalón, pero sí cerca. Todo está cambiando.

Por ejemplo, en promotoras, sobre todo las de ‘nueva generación’, las mujeres tienen un papel importante. Por citar alguna, en Vía Célere, una de las mayores promotoras, las mujeres ocupan gran parte de los puestos directivos. Y lo mismo pasa con muchas otras. Quizá sea en el ámbito de la construcción donde más se perciba la falta de mujeres, pero nuevos programas como el Grado Inmobiliario de la Universidad Politécnica están facilitando el acceso de las mujeres jóvenes a estas empresas. Hay que desterrar el cliché de que dedicarse al ámbito constructor es estar en la obra.

Respecto a la construcción, la implantación de la tecnología en obra por ejemplo juega a nuestro favor, va a ayudar a igualar esos porcentajes, ya que la industrialización de los procesos, por ejemplo, atrae una mano de obra cualificada y desligada de la localización en obra.

En otras áreas más de nueva creación o más innovadoras, cada vez hay más mujeres en ámbitos novedosos y una presencia importante en ámbitos del inmobiliario con aspectos más innovadores, que van a suponer el verdadero reto en los próximos años: modelo de ciudad y el crecimiento de estas, sostenibilidad y resiliencia del sector, PropTech e innovación tecnológica…

 

¿Manejan cifras acerca de la representatividad de la mujer en el sector, especialmente en la ocupación de puestos directivos y en cifras de cierres de operaciones?

Todavía no tenemos informes con datos propios del sector. Pero, por ejemplo, en un estudio reciente elaborado por FIABCI se apunta a que las mujeres representan más de la mitad del ámbito inmobiliario, lo que supone un aumento de más del 50% en los últimos 5 años. Sin embrago, actualmente solo un 9% de los puestos directivos están ocupados por mujeres. Creemos firmemente que en los próximos años veremos una corrección natural de esta cifra.

 

¿Ha requerido de mucho esfuerzo y sacrificio para la mujer llegar a donde está actualmente en la industria inmobiliaria?

Ha requerido mucho esfuerzo, sí, pero no solo para nuestro sector sino para todos. Poder conciliar un puesto directivo con una vida familiar plena es difícil para hombres y mujeres, solo que las mujeres la mayoría de las veces lo tienen mucho más difícil porque descansa sobre ellas mucha más responsabilidad familiar, y eso las agota. No nos queda otra, hay que conciliar horarios y tecnología, compartir las responsabilidades y la vida familiar si queremos que nuestras chicas no mueran de agotamiento o desistan de tener una carrera profesional.

 

¿Son compatibles el mérito profesional y las cuotas para mujeres?

Preferimos no opinar de cuotas, la asociación representa a más de 300 mujeres y cada una tendrá su propia opinión al respecto. En nuestra asociación queremos huir de la ‘exigencia’ de la discriminación positiva hacia las directivas, ya que nos da miedo que esto pudiera restar valor al haber llegado a estos puestos después de muchos años de trabajo duro.

En breve se va a abrir otro debate en la sociedad en torno a la diversidad, que esta vez no se centrará en el género sino en la edad: el aporte de valor de la capa senior profesional, no perder esa capa de conocimiento antes de tiempo.