El futuro próximo de la vivienda en Andalucía

Alicia Martínez Martín
Secretaria General de Vivienda Consejería de Fomento, Infraestructuras  y Ordenación del Territorio
Junta de Andalucía

 

Cuando se cumplen dos años del cambio de gobierno en Andalucía, podemos decir que se han puesto en marcha muchos nuevos proyectos, nuevas políticas, y que en general se ha dado un giro a muchos temas. Si hablamos de las políticas en materia de vivienda, en muy poco espacio de tiempo, hemos aprobado el decreto del Plan Vive en Andalucía de vivienda, rehabilitación y regeneración urbana de Andalucía 2020-2030, que sienta las bases de una nueva política de vivienda, de un nuevo concepto de vivienda protegida, y lo hace por un periodo amplio de tiempo que consolide el cambio y permita desarrollar los programas.

Alicia Martínez Martín

Veníamos de un escenario de salida de una crisis anterior, con el epicentro en el sector financiero e inmobiliario que, con enorme esfuerzo, se ha ido superando hasta disfrutar en Andalucía de un sector profesionalizado y sólido. Los desarrollos urbanísticos habían calificado suelo para 267.000 viviendas protegidas, las cuales no se habían desarrollado, por su falta de interés y por su pesada carga; 30 años de régimen jurídico legal, en los que no se podían vender libremente, lo que significa una rigidez para las nuevas familias difícil de asumir.

El reto ha sido diseñar un plan de vivienda que estimule la promoción y construcción de nueva vivienda protegida, en la gran cantidad de suelo disponible, con unas condiciones atractivas para los que deben decidir la promoción, y para quienes quieren acceder a una vivienda a precio asequible.

Así, el Plan define la nueva vivienda protegida en Andalucía con un régimen de duración con carácter general de 10 años, lo que supone un incentivo para su desarrollo.

Por otra parte, hemos eliminado la norma de diseño específico de las viviendas protegidas, de forma que no existe diferencia con la vivienda libre en cuanto al diseño arquitectónico, y esto permite adaptarnos a nuevas soluciones residenciales que nos reclaman los mas jóvenes, o los mayores. Demandas que se han puesto de manifiesto en mayor medida durante la pandemia, durante el tiempo que hemos vivido en nuestras casas confinados, y hemos experimentado nuevas sensaciones, y necesidades, como pueden ser un espacio para teletrabajar, o una terraza donde salir a respirar o cuidar plantas, espacios higienizados y viviendas más saludables.

Así, el Plan se asienta sobre cuatro pilares fundamentales. En primer lugar, el acceso a la vivienda, apostando por la promoción de nueva vivienda, sobre todo en alquiler, pero también en venta. Hay 67.000 solicitudes en los registros de demandantes que esperan acceder a una vivienda en venta o alquiler a precio asequible.

Por eso, hemos desarrollado ya el programa de Fomento del Alquiler, por el cual ofrecemos ayudas a promotores públicos y privados que promuevan viviendas en alquiler con una duración de 25 años. La respuesta ha sido que, en menos de dos años, hemos puesto en marcha 54 promociones con 1.776 viviendas en alquiler, por toda la geografía andaluza, desde las capitales a los municipios rurales que han apostado por ofrecer viviendas a los nuevos hogares en sus municipios. Esto significa dinamizar la economía, el sector de la construcción a diferente escala y a los profesionales que intervienen en los procesos.

El cambio de concepto de la vivienda protegida está dinamizando también las promociones en los suelos de reserva y en los suelos públicos. Desde la propia Agencia de Vivienda y Rehabilitación en Andalucía, se han ofertado suelos para la construcción de vivienda en alquiler mediante permuta de vivienda, un sistema por el cual se activa la colaboración público-privada y se amplia el parque público de viviendas en Andalucía.

Dentro del capítulo de acceso a la vivienda, facilitamos ayudas al alquiler de vivienda habitual, a jóvenes y a familias que no pueden hacer frente a los pagos. Hemos hecho un enorme esfuerzo, durante los meses del estado de alarma, para tramitar los pagos de las ayudas, a la vez que hemos puesto en marcha nuevas convocatorias de ayudas específicas para minimizar el impacto de la crisis del Covid-19.

Hemos desplegado un sistema de información, en la web, a través del servicio de Info-vivienda para trasladar todos los cambios normativos que se han producido en relación a las moratorias de alquileres y las medidas disponibles de ayudas.

En este sentido, frente a los vaivenes normativos del gobierno de la nación, en relación a los alquileres, creemos que es necesario dar seguridad jurídica a los propietarios de viviendas, para que las puedan ofrecer en alquiler. Son las comunidades autónomas las competentes en materia de vivienda, y por tanto quienes deben dar respuesta a quienes no tienen capacidad para acceder a ella. Difícilmente, mediante la intervención en el mercado del alquiler, mediante la limitación de los precios de las viviendas de titulares privados, se va a lograr tener una oferta suficiente.

En Andalucía, no vamos a limitar el precio del alquiler de las viviendas privadas, sino que vamos a promover una mayor oferta de vivienda protegida, que sí tiene los alquileres limitados y por tanto garantizan que las personas con menores recursos pueden pagarlo. A la vez que se articulan las ayudas necesarias para ello.
Pero la limitación de los precios del alquiler sólo supone, al fin, la disminución de la oferta, por la retirada de inmuebles del mercado. Hay que tener en cuenta que mas del 80% de la oferta de viviendas en alquiler está en manos de propietarios privados no profesionales, y que en muchos casos suponen un aporte fundamental a la economía de esa familia.

Por tanto, el objetivo debe ser avanzar hacia una oferta menos atomizada y mas profesional, gestionada por profesionales, como respuesta a un futuro, en el que los nuevos hogares se formarán cada vez más tarde a consecuencia de la movilidad, y de la falta de empleo seguro.

El segundo pilar, y no menos importante, es el de la rehabilitación residencial y regeneración urbana. La Agenda Urbana, y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, nos alinean en un compromiso nítido con la rehabilitación de nuestras ciudades y la búsqueda de ciudades más humanas. Con el Plan Vive, incentivamos la rehabilitación desde la propia vivienda, mejorando sus condiciones de habitabilidad, hasta la rehabilitación de edificios. Y damos un salto más, mediante el programa de Áreas de Regeneración Urbana y Accesibilidad, por el cual se delimitan áreas en las que concentrar las actuaciones de rehabilitación de edificios.

Se trata de una metodología compleja, pues se trata de actuar sobre viviendas privadas en barriadas con escasos recursos, y requiere de una alta dosis de colaboración institucional entre ayuntamientos y Junta de Andalucía, y también con las empresas del sector con el objetivo de acordar los mejores proyectos para la conservación, mejora de la eficiencia energética y lograr la deseada accesibilidad para tantas familias que se encuentran atrapadas en los pisos que no disponen de ascensor.

Con este programa, estamos contribuyendo a la reducción de emisiones de carbono a la atmósfera, a la vez que mejoramos el ahorro de energía a las familias y a la sociedad.

La transformación que pueden alcanzar los edificios cuando se aborda una rehabilitación de forma integral, significa calidad de vida, bienestar y mejora de la imagen y de la sostenibilidad de nuestras ciudades. Además, se actúa sobre los espacios urbanos libres de las barriadas, espacios de convivencia, con frecuencia degradados y obsoletos, en los que la vegetación y un adecuado tratamiento urbano suponen un salto de calidad ambiental.

Ya hemos puesto en marcha este programa en la provincia de Cádiz, al amparo de la ITI (Iniciativa Territorial Integrada) financiada con fondos europeos del marco 2014-2020, mediante la cual se han delimitado ocho barriadas en zonas desfavorecidas en los municipios de más de 50.000 habitantes. Recientemente hemos extendido este programa al resto de Andalucía, por lo que en breve contaremos con otras tantas áreas delimitadas en las que concentrar la iniciativa pública y los recursos en materia de vivienda.

En tercer lugar, un pilar o eje fundamental, es la lucha contra la vulnerabilidad residencial. Para ello se articulan ayudas al alquiler a las personas mas vulnerables, así como medidas de protección ante desahucios y programas para la accesibilidad al parque público de viviendas. Somos conscientes, que con la crisis generada por la pandemia de la Covid-19, harán falta todos los esfuerzos para garantizar el derecho a la vivienda.

Sin embargo, nuestro mensaje es de protección social, pero no de impunidad legal, y en ese sentido protegemos el derecho de la propiedad de la vivienda y vamos a luchar contra la ocupación ilegal de viviendas mediante la puesta en marcha de un sistema de información a los ciudadanos que permita conocer las vías jurídicas disponibles para desalojar cuanto antes a los ocupas ilegales de una vivienda.

Por último, el pilar de la i+d+i de la vivienda. Andalucía es una región innovadora, y debemos profundizar en la industria relacionada con el sector de la construcción, que históricamente ha producido edificaciones singulares, y que cuenta con una materia prima de calidad. Piedras, morteros, cales, y todo tipo de materiales, a disposición de lo que debe ser un clúster de empresas del sector de la construcción y de la rehabilitación, preparados para la construcción avanzada, para la edificación industrializada y para los edificios de consumo energético casi nulo.

Nos planteamos como una gran oportunidad, los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea. Hemos propuesto proyectos de regeneración urbana con el objetivo de eficiencia energética y accesibilidad en un número importante de barriadas en Andalucía, seleccionadas al amparo de la ERACIS (Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión y la Inclusión Social). Son muchas las barriadas que requieren de un proyecto de rehabilitación y que son susceptibles de un salto de calidad medioambiental en las ciudades, para generar bienestar y empleo de la construcción.

De igual forma, estamos impulsando la consolidación de un sector industrial en Andalucía vinculado a la construcción, que garantice la sostenibilidad de la fabricación en un radio de producción aceptable y reconvierta la industria tradicional de la construcción hacia los nuevos modos de producción de la edificación.

Andalucía, es un lugar atractivo para vivir, por el clima, la cultura, la gastronomía, su gente, y con este plan, unido a otras iniciativas, pretendemos que sea una tierra de oportunidades para el empleo directo presencial y para el teletrabajo. No se me ocurre mejor lugar para pilotar una empresa en el mundo que desde Andalucía, y eso lo estamos haciendo posible, con el impulso de las políticas públicas de vivienda, y con la simplificación y colaboración con la iniciativa público-privada para la implantación de proyectos residenciales.

En definitiva, la vivienda es un producto de primera necesidad. Cualquier persona da un salto muy importante en su vida, que es la búsqueda de su primera vivienda, el espacio donde desarrollar su proyecto de vida. Desde el gobierno andaluz, queremos facilitar y acompañar este gran paso, especialmente a los mas jóvenes, garantizando el acceso a una vivienda digna y adecuada.

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